Dionisio Viña
(Xixón, 1942)

 

Cómo nos explayamos los playos

Nordestes, nordestinos y nordestazos

Comencipié a goler la salmoria y a oír charrar en playo el 16 de agosto de 1942, cuando mi madre, Consuelo Viña Mori, casada con Dionisio García Blanco, me nació en una casina de la calle Antonio Cabanilles, en Ceares, frente a los Jesuitas, colegio en donde ellos quisieron que empezase a haceme un paisanucu. Tamién recurrieron al Corazón de María, pero, como siempre hice lo que me salió de les cascarries, salí como salí.

Luego espoxigué, y gustóme mucho correla, meteme por todos los laos y ser un ordinariu hablando, lo que me recriminaba mi probe madre, pero sirvióme pa alcontrar los decires gijoneses y ahora sacar esti librín (que espero vos guste), empujáu, eso sí, por Juan Ramón Pérez Las Clotas, decanu de los periodistas asturianos, que siempre me animó a recuperar el estilu costumbrista gijonés pa escribir en los papeles.

En esto del periodismo empecé haz unos trein­ta años y animáu por el mi amigu del alma Carlos María Meana Arduengo, escarabijando cuartilles y publicando en El Comercio caxigalines sobre baloncesto. Allí conocí, como redactor jefe, al maestrón de periodistas, José Julio González Fernández-Puente, «Julio Puente», que me dio brío y cancha hasta enganchame en lo que sería mi profesión de periodista. Casi a un tiempu, sentí inquietudes por la radio y, a lo roncha, empecé a rajar en EAJ-34 Radio Gijón (que ahora ye la Cope) y Radio Mar (que ye Onda Cero).

En prensa hice cosuques en los desaparecidos diarios Noroeste y Asturias Diario Regional. Fui corresponsal de la revista especializá Nuevo Basket, en el AS y, más tarde, en el Marca, donde me enguedeyé en todos los deportes hasta que cansé. En Televisión Local Gijón (TLG), colaboré bastante tiempu tras poner en marcha la popu­lar tertulia de fútbol de los lunes.

Pero mi empresa, la que más me realizó, fue La Nueva España, a donde llegué también de la mano de Julio Puente en 1983, empezando a esbillar informaciones a esgaya del mi pueblu pa les secciones de municipal, sucesos, deportes y lo que apañase. Ahora, como toy jubileta, publico «El Nordeste» los domingos, una sección de pijaúques en estilín costumbrista gijonés, que hay gente que diz que-y presta no sé cuanto.

Esti libru, el primeru que hago en solitario, ye la recopilación de muches charranaes que oí a lo largo del montón de años que ya tengo. Ye la con­secuencia de lo que leí, oí y me rajaron, porque todu dios me echó un gabitín. Gracies a todos por ello, y que esta pila de cosines nuestres quede pa la posteridad.

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